Issue and Date


Revolución #72, 10 de diciembre de 2006

Del Servicio Noticioso Un Mundo que Ganar

Nepal: Los maoístas y el gobierno firman acuerdo de paz

La prensa informó el 21 de noviembre que el presidente Prachanda, del Partido Comunista de Nepal (Maoísta), y Girija Prasada Koirala, el primer ministro del actual gobierno, firmaron un acuerdo formal.
Según los informes de la prensa de Estados Unidos, las circunstancias que llevaron al acuerdo fueron que el país estaba sitiado por rebeldes “fuera de control”. Pero la realidad es que las amplias masas de Nepal han llegado a ver que el viejo estado, con su ejército y las condiciones sociales que ha impuesto a la población, es un poder opresor e ilegítimo. En contraste, el nuevo poder popular que existe en grandes zonas del campo, desarrollado por 10 años de guerra popular dirigida por los maoístas y por un ejército popular, ha iniciado algo verdaderamente liberador. Eso, además de las luchas campales de abril de este año de muchos sectores sociales contra la monarquía, es lo que ha llevado a la situación actual, que plantea importantes interrogantes sobre cómo avanzar.
Necesitamos entender más a fondo el acuerdo y en particular lo que piensa el Partido Comunista de Nepal (Maoísta). Estamos convencidos de que lo que se necesita es la revolución, y en Nepal eso quiere decir la revolución de nueva democracia, que es un paso de la revolución socialista y una parte de la lucha hacia la meta del comunismo mundial. Eso requiere un nuevo estado: un estado revolucionario que respalda a las masas populares para efectuar cambios profundos de las relaciones económicas y sociales fundamentales. Hace 10 años la guerra popular de Nepal se propuso eso y ahora ha llegado a una importante encrucijada. Si bien el camino a la revolución no es recto, todos los pasos importantes de cualquier proceso revolucionario se tienen que analizar y evaluar con relación a esas metas fundamentales.
El artículo que sigue, del Servicio Noticioso Un Mundo que Ganar, presenta los elementos esenciales del acuerdo firmado. Lo publicamos para informar a nuestros lectores.

* * * * *

27 de noviembre de 2006. Servicio Noticioso Un Mundo que Ganar. “Con esto se acaban los once años de la guerra civil en nuestro país”, declaró el presidente Prachanda del Partido Comunista de Nepal (Maoísta) [PCN (M)] cuando él y el primer ministro G. P. Koirala firmaron un “Acuerdo de Paz Global” la medianoche del 21 de noviembre. El PCN (M) y la alianza de los siete partidos que hoy gobierna al país acordaron formar un gobierno de transición antes del 1º de diciembre y celebrar elecciones para una asamblea constituyente a fin de redactar una nueva constitución y establecer un nuevo sistema gubernamental antes de junio del 2007.El gobierno declaró feriado el día siguiente y pidió que la ciudadanía llevara a cabo la tradicional ceremonia Deepwali. El PCN (M) llamó a reuniones de victoria y mítines de masas ese día.

Por todo el mundo, los amigos de la revolución de Nepal están preguntando cómo interpretar este acuerdo a la luz de los objetivos que declaró el PCN (M) cuando inició la guerra popular el 13 de febrero de 1996: llevar a cabo una revolución de nueva democracia como primer paso hacia el socialismo y el comunismo.

Después de diez años de guerra popular, el Ejército Popular de Liberación (EPL), dirigido por el PCN (M), había liberado la mayor parte del campo del país. En las regiones bajo el mando del EPL, se crearon órganos de poder popular y las transformaciones han golpeado al milenario sistema social encabezado por un rey, quien se dice la reencarnación del dios hindú Vishnu. Los campesinos pobres, minorías nacionales oprimidas y víctimas del vil sistema de castas se pusieron en pie y ejercieron conjuntamente el poder con los miembros de las castas altas que rompieron con el brahmanismo. En unos pocos años, en la horrenda posición de las mujeres se operaron asombrosos cambios: las mujeres juegan un papel importante en la revolución, se inscribieron en el EPL (conforman el 35%) y comenzaron a crear una cultura de nueva democracia en que más mujeres y hombres se casaron con quienes querían, en desafío de las barreras de casta o familia.

Los protectores armados del viejo Estado, conocidos hasta hace poco como el Ejército Real de Nepal (ERN), han estado más y más confinados a la capital, unos cuantos pueblos grandes y unos cuarteles fuertemente fortificados en el campo, y solo pueden desplazarse por helicóptero o en grandes convoyes. El ERN recibió mucho apoyo de Estados Unidos, India, Inglaterra, China y otros gobiernos reaccionarios, pero lo odia mucha gente de las ciudades y del campo. Casi todos los nepaleses consideran que el rey es culpable del asesinato de su hermano y de buena parte de la familia real en el 2001. En abril del 2006 el movimiento popular en la capital y otras ciudades golpeó fuertemente a la monarquía. Como resultado de ese movimiento y de la guerra popular, el rey tuvo que ceder y reinstaurar el parlamento que había disuelto. Se cambió el nombre del ERN al del Ejército de Nepal pero los viejos comandantes asesinos permanecieron al mando. Se declaró un cese al fuego entre el Ejército de Nepal y el Ejército Popular de Liberación. Toda la sociedad ha puesto en primer plano el debate sobre qué clase de sociedad y qué clase de Estado se establecerán en el país.

Los arreglos para los dos ejércitos

Según el nuevo acuerdo, el Ejército Popular de Liberación se confinará en siete acantonamientos (zonas designadas), con tres campamentos en cada uno. Se informa que en el momento de firmar el acuerdo, la mayoría de los integrantes del EPL ya se había internado en los acantonamientos y se esperaba que los demás se internaran pronto. Un comité conjunto del EPL, el Ejército de Nepal y la ONU escogió las zonas.

El acuerdo dice: “Después de internarse los combatientes maoístas en los acantonamientos, se almacenarán todos los fusiles y municiones, salvo los que sean necesarios para la seguridad de los acantonamientos, y la llave del candado único se quedará con el bando respectivo [el EPL]”. La ONU monitoreará el proceso de guardar los fusiles bajo un candado, llevará un registro de los mismos y montará un dispositivo con sirena. En caso de necesitar examinar los fusiles bajo candado, la ONU lo hará en la presencia del bando respectivo. Se determinarán todos los detalles técnicos y el monitoreo con cámara según el acuerdo conjunto de la ONU, el PCN (Maoísta) y el gobierno de Nepal”.

El Ejército de Nepal (ex ERN), por su parte, “se confinará en los cuarteles. Garantiza que no se usarán los fusiles a favor ni en contra de ningún bando. El Ejército de Nepal guardará la misma cantidad de fusiles que en el caso de los maoístas bajo un candado y se le dará la llave al bando respectivo [el Ejército de Nepal]”. Los demás arreglos serán los mismos que en el caso de los maoístas, según la traducción no oficial al inglés del cotidiano capitalino Kantipur. (Para este artículo, usamos esa traducción y otra de Nepalnews.com. Tienen leves diferencias). Según los medios de comunicación, el EPL tiene 35,000 integrantes y el Ejército de Nepal casi tres veces esa cantidad. Como ambos bandos guardarán bajo llave la misma cantidad de fusiles, eso quiere decir que el Ejército de Nepal no guardará la mayor parte de su armamento bajo llave.

El Consejo de Ministros, que se formará antes del 1º de diciembre e incluirá ministros del PCN (M), “controlará, movilizará y manejará al Ejército de Nepal según la nueva Ley Militar. El Consejo Interino de Ministros elaborará y ejecutará un detallado plan de acción para democratizar al Ejército de Nepal por medio de recomendaciones del respectivo comité del Parlamento Interino. Entre otras cosas, determinará la cantidad precisa de soldados del Ejército de Nepal, desarrollará la estructura democrática para reflejar el carácter nacional e incluyente, y les dará entrenamiento según los principios democráticos y valores de derechos humanos. El Ejército de Nepal dará continuidad a tareas tales como la seguridad de las fronteras, de las bioreservas, de las zonas protegidas, de los bancos, de los aeropuertos, de las centrales eléctricas, de las repetidoras telefónicas, del secretariado central y de personajes importantes”. Otra sección dice: “El gobierno se encargará de los arreglos de seguridad de los líderes maoístas”.

El nuevo gobierno dará raciones alimenticias a los integrantes del EPL en los acantonamientos, que no es poca cosa, pues en cada uno habrá miles de soldados. El acuerdo agrega: “El Consejo Interino de Ministros formará un comité especial para inspeccionar, integrar y rehabilitar a los combatientes maoístas”. A ambos ejércitos se les prohibirá llevar uniformes de combate o portar fusiles “ilegalmente” durante viajes fuera de las zonas de confinamiento, o en reuniones públicas, y reclutar a soldados y procurarse armas nuevas. Pero, “las fuerzas de seguridad desplegadas por el gobierno interino tendrán autoridad de llevar a cabo patrullas de rutina, explorar a fin de impedir el tráfico ilegal de armas, explosivos o materias primas para fabricar armas en las fronteras internacionales y en los retenes aduanales, y confiscarlos” . La traducción de Kantipur dice: “La Policía de Nepal y la Fuerza de la Policía Armada darán continuidad a la tarea de mantener el sistema jurídico y el orden público, y las investigaciones criminales según las normas y sentimientos del Jana Andolan [las manifestaciones populares de abril que obligaron al rey a abandonar el gobierno directo], según el acuerdo de paz y según las leyes vigentes”.

El papel de la ONU

Ian Martin, el representante personal del secretario general de la ONU, Kofi Annan, y otros funcionarios de la ONU han jugado un papel directo en el proceso. El siguiente paso después del Acuerdo de Paz Global y una condición previa para los pasos posteriores, según Martin, es un acuerdo tripartito acerca de los detalles del manejo de los fusiles y los ejércitos entre el gobierno, los maoístas y el equipo de la ONU que él dirige. Aunque altos funcionarios de Estados Unidos y la Unión Europea han estado en el lugar de los hechos, y Estados Unidos, Inglaterra, India, Japón, Noruega, Suiza e Israel han recibido con beneplácito el acuerdo, el Consejo de Seguridad de la ONU todavía no ha tratado formalmente el asunto. Una vez que dicte un mandato, se podrán finalizar los arreglos para enviar personal de la ONU (según Annan, la misión comenzará con 60 verificadores) con la encomienda de asegurar que ninguno de los bandos tenga acceso a sus armas guardadas sin prender sirenas, cámaras de vigilancia u otras formas de detección.

Una carta que enviaron a la ONU el primer ministro y el presidente del partido maoísta en agosto del 2006, ratificada por el Acuerdo de Paz Global, pide que la ONU juegue un papel en Nepal en torno a cinco puntos: monitorear la situación de derechos humanos, monitorear el Código de Conducta de 25 Puntos entre los dos bandos, confinar los dos ejércitos a sus campamentos y cuarteles, monitorear las armas bajo llave y trabajar de observadores durante la elección de la asamblea constituyente. Con la firma del acuerdo de paz, la alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU ha dicho que su organismo realizará labores en los distritos del país y aumentará el monitoreo en las zonas rurales.

El gobierno interino, el sistema jurídico y el rey

Prachanda y Koirala redactaron un extenso proyecto de acuerdo en una reunión cumbre el 8 de noviembre, que se había de finalizar y firmar antes del 16 de noviembre. No se ha explicado bien por qué esto no ha ocurrido, pero el Acuerdo de Paz Global del 21 de noviembre ratifica ese proyecto y lo contiene como anexo. Ni se ha dicho nada acerca de la constitución interina que se había de finalizar y firmar antes del 21 de noviembre. Esa constitución ha de ser la base y guía para el nuevo gobierno y sus programas. El Acuerdo de Paz Global dice que el sistema jurídico y la constitución existentes seguirán en vigor hasta que se adopte una constitución interina, y después de eso, las viejas leyes seguirán en vigor a menos que “no concuerden” con la nueva constitución. El Acuerdo agrega: “Ambos partidos aceptan no operar ninguna forma de estructura paralela en ninguna sección de las estructuras del Estado o del gobierno según la carta de las decisiones del 8 de noviembre”. Esas decisiones estipulan: “El día que se forme el parlamento interino, se disolverán el gobierno del pueblo y los tribunales populares administrados por el PCN (Maoísta). Se formarán organismos interinos al nivel de los distritos, ciudades y aldeas”.

Según el documento del 8 de noviembre, al gobierno interino que se ha de formar antes del 1º de diciembre lo encabezará un gabinete en que participarán los maoístas. Aparte de los 209 miembros actuales del parlamento provenientes de la alianza de los siete partidos, en el parlamento interino unicameral habrá 73 nuevos representantes maoístas. También habrá 48 nuevos integrantes de la “sociedad civil” de partidarios de todas las formaciones políticas en del país. Del total de 330 integrantes, el PCN (M) ha de tener unos cuantos menos que el partido más grande, el Partido del Congreso Nepalés, y el mismo número que el segundo partido de peso, el UML. Quedarán fuera algunos antiguos miembros del parlamento (once, según un periódico), considerados “partidarios de la regresión” debido a su “oposición al movimiento popular”.

El Acuerdo de Paz Global despoja al rey Gyanendra de “toda autoridad con respecto al gobierno del país”, pero no de la corona. Las propiedades del rey anterior (el hermano de Gyanendra) y de su esposa pasarán a un fideicomiso del Estado. Se nacionalizarán todas las propiedades que Gyanendra adquirió personalmente desde que tomó el trono (el palacio, bosques, parques, sitios patrimoniales y arqueológicos). Se decidirá sobre la continuación o el fin de la monarquía por medio del voto de una mayoría simple en la primera reunión de la asamblea constituyente, que decidirá la futura forma de gobierno del país.

Cuestiones sociales

Ante una reunión de políticos, diplomáticos y personalidades después de la firma el acuerdo, el presidente Prachanda dijo: “Este momento signa el fin de los 238 años del sistema feudal”, en referencia a la fecha en que se fundó la monarquía.

El acuerdo habla de “la determinación de reestructurar de forma progresista el Estado a fin de resolver los problemas existentes en el país, basados en clases, castas, creencias y géneros; reitera el pleno compromiso con los valores democráticos y su aceptación, tal como el sistema democrático pluripartidista de gobierno, libertades civiles, derechos fundamentales, derechos humanos, plena libertad de prensa y el concepto del Estado de derecho; mantener al centro a la democracia, la paz, la prosperidad, el cambio económico y social, y la independencia, la integridad, la soberanía y la dignidad del país… se declara el comienzo de un nuevo capítulo de colaboración pacífica poniendo fin a la lucha armada en todo el país desde 1996, por medio del consenso político entre los dos bandos para asegurar la soberanía del pueblo nepalés mediante una asamblea constituyente, una solución política orientada hacia el futuro, la reestructuración democrática del Estado y la transformación económica, social y cultural”.

En adelante, promete las siguientes metas concretas: “Adoptar un sistema político que concuerde con los derechos humanos fundamentales universalmente aceptados, un sistema democrático de contienda pluripartidista, la soberanía inherente a la ciudadanía, la supremacía del pueblo, un sistema de frenos y equilibrios constitucionales, el estado de derecho, la justicia social, la igualdad, un poder judicial independiente, elecciones periódicas, el monitoreo por la sociedad civil, la plena libertad de prensa, el derecho de la ciudadanía a la información, la transparencia y verificación de las actividades de los partidos políticos, la participación del pueblo y un concepto imparcial, competente y justo de burocracia.

“Abordar los problemas relacionados con mujeres, intocables, pueblos autóctonos, janajatíes, madheshíes, oprimidos, marginados, minorías y atrasados poniendo fin a la discriminación de clase, casta, idioma, género, cultura, religión y región, y reestructurar el Estado de manera incluyente, democrática y progresista poniendo fin a la actual estructura centralizada y unitaria del Estado.

“Seguir ejecutando al menos los programas de consenso general por la transformación económica y social para acabar con todas las formas de feudalismo.

“Adoptar medidas para llevar a cabo un programa de reforma agraria científica poniendo fin al sistema feudal de tenencia de las tierras, según la política de proteger y fomentar las industrias y recursos nacionales. Adoptar medidas para establecer los derechos de todos los ciudadanos a la educación, salud, vivienda, empleo y reservas de comida. Adoptar medidas para dar tierras y otras protecciones económicas a los paracaidistas sin tierra, los kamaiya, los halia, los harwa, los charwa y los sectores económicamente atrasados. Adoptar medidas para castigar severamente a los funcionarios del gobierno que se apoderan de propiedades mediante la corrupción. Elaborar conceptos de desarrollo comunes por la transformación económica y social y la justicia, y hacer que el país se desarrolle y tenga una economía próspera lo antes posible. Aplicar medidas para aumentar las inversiones en el fomento de la industria, el comercio y la exportación a fin de aumentar las oportunidades de generar ingresos asegurando los derechos profesionales de los trabajadores”.

Ambos bandos devolverán de inmediato todas las propiedades confiscadas, entre ellas edificios y tierras públicos y particulares, dejarán en libertad a todas las personas arrestadas y prisioneros políticos, darán datos acerca de los desaparecidos, permitirán que los desplazados vuelvan sin obstáculos a su hogar y “no discriminarán ni ejercerán presión” sobre las personas por la afiliación política de sus familiares. Una Comisión Nacional de Paz y Redención aplicará medidas de socorro a las personas heridas o desplazadas durante la guerra. Una Comisión de Verdad y Reconciliación “investigará a aquellos que cometieron graves violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad en el curso del conflicto armado y fomentará un ambiente de reconciliación en la sociedad”.

Envíenos sus comentarios.

Si le gusta este artículo, suscríbase, done y contribuya regularmente al periódico Revolución.

Basics
Revolución: por qué es necesaria, por qué es posible, qué es
From Ike to Mao and Beyond