Fusiles, títeres y votos

Irak: El sórdido plan de dominación yanqui

Obrero Revolucionario #1243, 13 de junio, 2004, posted at http://rwor.org

Un año después de la invasión de Irak, el gobierno yanqui tiene muchas ganas de declarar que ha terminado la ocupación.

Tiene muchas ganas de anunciar que ahora hay un gobierno iraquí y que este ha invitado al ejército yanqui a quedarse.

Y tiene muchísimas ganas de convencer al mundo (y al público estadounidense e iraquí) de que no está en Irak para dominar ese país ni las grandes extensiones del mundo que dependen del petróleo del golfo Pérsico, sino para ayudar al pueblo.

Así que ha inventado el "día del traspaso" el 30 de junio.

En ese día Estados Unidos supuestamente entregará el control del país a un "gobierno iraquí de transición" y la ocupación terminará. El nuevo gobierno supuestamente será "soberano", o sea, controlará el destino del país. Supuestamente celebrará "elecciones democráticas" para elegir una asamblea nacional. El pueblo iraquí supuestamente será libre (a pesar de que el ejército yanqui se quedará años en el país).

Esa es la versión de Washington. Veamos la verdad.

Quién controla los fusiles

"En la guerra contra las milicias, cada puerta que tumben o cada inocente que maten los soldados estadounidenses (y matarán muchos) la situación empeorará. Sin embargo, la primera responsabilidad de la ocupación y del gobierno es establecer un monopolio de la violencia."

George Will, columnista conservador, Washington Post,7 de abril

Siempre que el gobierno estadounidense dice que el nuevo gobierno será "soberano", le preguntan: "¿Si le pide que retire las fuerzas de ocupación, se irán?"

Washington ha dado una variedad de respuestas, pero la verdad es que no, que el nuevo gobierno iraquí no controlará a las fuerzas yanquis ni tendrá el poder de decirles que se larguen.

El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, dijo eso sin pelos en la lengua hace varios meses. Hace poco, el secretario de Estado, Colin Powell, lo contradijo. La asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, explicó que de todos modos no importa porque el nuevo gobierno no querrá que las fuerzas estadounidenses se retiren.

Powell añadió que las resoluciones de la ONU sobre el gobierno iraquí no deben darle al gobierno ese poder: "No se debe decir `vetar'". ¿Por qué? Porque, explicó, "podría haber una situación en que nosotros tenemos que tomar medidas y puede haber un desacuerdo".

Es decir, el gobierno yanqui utilizará sus fuerzas militares en el Medio Oriente de la manera que quiera, incluso si no están de acuerdo los gobiernos locales.

(¡Viva la "soberanía" y olé!)

No sorprendió que en su primera declaración el nuevo primer ministro iraquí, Iyad Allawi, le pidió a Estados Unidos que mantenga las fuerzas armadas en el país. Allawi dijo que tan pronto como le "entreguen" el poder, firmará un tratado que permitirá que los ejércitos extranjeros se queden. Al fin y al cabo, por eso lo contrataron.

Estados Unidos creó ese "gobierno", ese "gobierno" le pide que mantenga el ejército en Irak y Washington puede decir que está ahí por invitación del gobierno iraquí para "garantizar la seguridad" y permitirle establecer un sistema "democrático". ¿Y la resistencia? No está peleando contra un ejército de ocupación sino que "son gente violenta que quiere parar el progreso".

A esto se le llama "gobierno títere": parece que los funcionarios actúan independientemente, pero todo mundo ve quién es el titiritero.

Lo que ve el mundo

"El problema es que muchos iraquíes perciben que el gobierno está a nuestro servicio y que es nuestro paniaguado."

Zbigniew Brzezinski, asesor de Seguridad Nacional del presidente Carter, "Lehrer News Hour", 25 de mayo

"Fue el candidato estadounidense. Ellos lo propusieron y nosotros lo elegimos."

Mahmoud Othman, miembro curdo del Consejo de Gobierno Iraquí, explica por qué le dieron el sello de aprobación a Allawi

"No son títeres estadounidenses. Es una lista formidable y un muy buen gobierno, y estamos muy contentos con los que escogieron."

Condoleezza Rice, asesora de Seguridad Nacional y tutora de Bush

Las fuerzas de ocupación yanquis inventaron el nuevo gobierno de pe a pa. Contrataron a los participantes como si fueran actores en una obra teatral.

Inmediatamente después de la invasión, el Pentágono y los servicios de inteligencia empezaron a reunir a iraquíes dispuestos a someterse a su servicio en un gobierno futuro.

Llevaron en avión a Ahmad Chalabi, un muy conocido agente de la CIA, y 700 paniaguados suyos y les pagaron millones de dólares para espiar a la resistencia y crear un nuevo gobierno.

Otros posibles títeres practicaron en el Consejo de Gobierno, el comité que redactó una nueva "constitución" o los ministerios de las fuerzas de ocupación que dirigieron la "privatización" del patrimonio nacional.

En el otoño de 2003, en medio de una oleada de resistencia armada, Bush anunció que "traspasaría" la autoridad a un gobierno iraquí el 30 de junio. La ONU le dio un tanto de "legitimidad internacional" preparando una lista de funcionarios para elegir. Pero Washington pasó por alto los candidatos de la ONU y escogió a Allawi como primer ministro.

Antes de la invasión, Allawi vivía en el extranjero a sueldo de la CIA. Su especialidad era reclutar a altos funcionarios del gobierno y ejército de Saddam Hussein para llevar a cabo un golpe de estado pro Estados Unidos.

Nombrarlo demuestra que el plan de Washington es poner a más generales y funcionarios del partido Baath en el nuevo gobierno, y que quiere contrarrestar a los partidos chiítas con los sunitas del partido Baath.

Por su parte, Chalabi cayó en desgracia y el 20 de mayo las fuerzas de ocupación le allanaron las oficinas.

Todo esto llevó a una confrontación pública en el seno de la clase dominante. El 22 de mayo una airada delegación de derechistas del partido Republicano, todos partidarios de Chalabi, se metió a la oficina de Condoleezza Rice y le pidió que dejaran de desacreditarlo. Entre ellos figuran Richard Perle, un estratega de la guerra, y James Woolsey, ex director de la CIA.

Se dice que esos "neoconservadores" del Pentágono tenían otra estrategia para crear un nuevo gobierno iraquí: su candidato era Chalabi y se oponían a nombrar a los viejos baathistas. Se dice que Allawi era el candidato de la CIA. Perle y Woolsey son representantes de peso de los imperialistas "neoconservadores", y su principal representante en el gobierno es Paul Wolfowitz, subsecretario de Defensa.

Es decir, nombrar a Allawi fue una decisión sobre cuáles fuerzas políticas iraquíes meterán en el poder.

¿Y quiénes toman esas decisiones?

Woolsey y Perle piensan que son ellos. Pero piénsenlo un momentito: ¿cómo puede ser que esos estrategas de guerra tengan el derecho de tomar decisiones que afectan al pueblo y los recursos de Irak, al otro lado del mundo? ¡¿No es un ejemplo descarado de imperialismo y colonialismo?!

Y cuando Woolsey y Perle no están de acuerdo con las decisiones del gobierno que le impondrán a Irak, ¿a quiénes apelan? ¿Al pueblo iraquí? No. ¿A la ciudadanía estadounidense? No. ¿A la opinión pública mundial? Tampoco.

Van airados a la Casa Blanca para confrontar a Condoleezza Rice. El 1 de junio Bush dijo que no desempeñó "ningún papel" en la selección del nuevo gobierno. Puede ser, pero todo mundo sabe que el gobierno de Bush lo decidió todo.

Estas discrepancias --sobre qué fuerzas políticas iraquíes formarán el nuevo gobierno-- se debaten en el seno de la clase dominante yanqui (y, en este caso, en la camarilla republicana) partiendo de lo que más le conviene al imperialismo. y NO al pueblo iraquí.

Otro paso en el camino de dominación

Bush dijo que el nuevo gobierno representa "un paso más hacia la democracia".

Supuestamente la democracia es la meta de Estados Unidos en Irak y por todo el mundo. El 20 de septiembre de 2002, Bush anunció la "Doctrina Bush": que en el mundo actual hay "un solo modelo sustentable para el desarrollo nacional: libertad, democracia y libre empresa".

La "libre empresa" que han impuesto en Irak significa que las corporaciones yanquis manejan las industrias petrolera y química (de gran importancia estratégica) y que los imperialistas rivales, como Francia y Rusia, han perdido los contratos que tenían con el gobierno baathista (y el dinero que les debía).

Se espera que el nuevo gobierno firme una gran variedad de tratados que darán un sello de aprobación a la venta y "privatización" del patrimonio nacional y que darán a las compañías de los países invasores el derecho de explotar el petróleo.

¿Y la "democracia"?

Las fuerzas de ocupación han reclutado, financiado, capacitado y metido en el poder a los títeres más leales. A los que se oponen al plan yanqui, los pasan por alto, los reprimen o incluso los matan.

Las fuerzas de ocupación han destinado millones de dólares a un canal de televisión y periódicos, y cerraron un periódico islámico de Bagdad porque no le gustaban los informes.

¿La "libertad de expresión" y el "dominio de la ley"?

A los que se oponen abiertamente a la ocupación los meten presos, los torturan, los violan e incluso los asesinan (como se ha visto en el penal Abu Ghraib). Por su parte, a los agentes yanquis en Irak no les aplican las leyes nacionales, y los "contratistas civiles" no tienen que obedecer ninguna ley (ni siquiera las leyes militares estadounidenses) y pueden matar y torturar con impunidad.

En pocas palabras, el gobierno estadounidense está haciendo todo lo posible para estabilizar la dominación y explotación de Irak. La conquista de Irak es parte de un plan de transformar toda esa región estratégica del mundo.

Pero se hace con el pretexto de "llevar la democracia" y "celebrar elecciones democráticas" cuando el país "esté listo". "Listo" quiere decir pacificado. No se celebrarán elecciones en las zonas donde la oposición tiene fuerza, solo en las zonas donde está aplastada.

Rumsfeld y otros altos funcionarios del gobierno ya han dicho que ciertas fuerzas políticas iraquíes no son aceptables y que no les permitirán tomar las riendas, incluso si ganan las elecciones.

Con todo esto, ¿cabe duda de que la "democracia" que creará Estados Unidos en Irak no tendrá nada que ver con darle el poder al pueblo?

Las elecciones serán otra manera de enmascarar y continuar la dominación y estarán cien por cien bajo el control de Washington y sus aliados y títeres. Las decisiones las tomarán por medio de tratados y leyes que legalizan la ocupación y el control imperialista de las riquezas del país.

Celebrarán elecciones con el fin de legitimar un gobierno en el futuro (¡y darle un grado de legitimidad que nunca tendrá Allawi!) y controlar, confinar y canalizar la actividad política del pueblo iraquí.

¿No funciona así la "democracia electoral" en Estados Unidos también?: los ciudadanos pueden escoger entre varios representantes comprobados del sistema, pero no debaten ni toman las verdaderas decisiones sobre la estructura y dirección de la sociedad, o las medidas básicas del gobierno.

El verdadero poder

¿Quiénes gobernarán Irak después del "traspaso"?

Aparte de que las fuerzas de ocupación yanquis se quedarán. aparte de que el nuevo gobierno no tendrá ningún control sobre esas fuerzas. y aparte de que no tiene sus propias fuerzas armadas y de que, incluso si las tiene, no las controlará.

Aparte de todo eso, Estados Unidos está construyendo en Bagdad la mayor "embajada" del mundo. La construcción tardará cinco años y tendrá 3,000 empleados.

Supuestamente la función de una embajada es comunicarse con el gobierno de un país y estudiar su desarrollo. Pero esta "embajada" será como las embajadas yanquis en Centroamérica, desde donde Washington dirigía al gobierno y las fuerzas armadas, y decidía cuál general o terrateniente iba a ser el nuevo presidente.

El nuevo embajador a Irak será John D. Negroponte, que no tiene ninguna experiencia en Irak o el Medio Oriente, pero que fue el arquitecto del reino de terror del gobierno de Ronald Reagan en Centroamérica. La embajada yanqui en Honduras (donde Negroponte fue embajador de 1981 a 1985) desencadenó a los escuadrones de la muerte de Nicaragua, El Salvador y Honduras.

Bush dijo: "John Negroponte es un hombre muy experimentado que ha representado a Estados Unidos con mucha habilidad y ha explicado nuestras metas de libertad y paz".

Es un ejemplo clásico de "neocolonialismo", que es la estrategia preferida de Estados Unidos para dominar el tercer mundo, en vez de mandar gobernadores a dominar directamente a esos países "independientes" de gobiernos "soberanos". Pero el verdadero poder lo tiene el imperialismo por medio de sus fuerzas armadas, servicios de inteligencia, embajadores, "asesores" y corporaciones, y títeres a su servicio.

La cara de asesino de Negroponte da un vistazo escalofriante de lo que Estados Unidos tiene programado para la "democracia" en Irak.