Harlem:

Un mitin de denuncias valientes de los crímenes del Departamento de Policía de Nueva York reclama la justicia para Mike Brown

8 de diciembre de 2014 | Periódico Revolución | revcom.us

 

29 de noviembre de 2014. 40 personas se reunieron en frente de la sede del gobierno estatal en Harlem en la Ciudad de Nueva York, y luego marcharon por las calles y las aceras hasta la comisaría 28 del Departamento de Policía de Nueva York (DPNY), sede de innumerables actos de brutalidad, asesinato y acoso en Harlem durante muchos años, una fuente de violencia contra el pueblo que sigue vomitando el terror. Muchos manifestantes llevaban pancartas con las consignas: “¡Ferguson está en todas partes: TIENEN QUE TERMINAR la brutalidad y asesinato policial!” con el logo de revcom.us. Corearon: “¡Que acusen, condenen y apresen a los policías asesinos — Todo el maldito sistema es culpable, carajo!”; “¡La vida de los negros importa!”; “¡Justicia para Mike Brown: Si no se hace, que se cierre todo!”

La marcha por Harlem, 29 de noviembre.

De ahí, justo en las escaleras de la pocilga criminal policial, con decenas de policías formados y las luces y cámaras mediáticas apuntadas a los manifestantes, una tras otra persona se paró, dio su nombre y describió y denunció heroicamente las muchas atrocidades de la policía de la Ciudad de Nueva York y en todo Estados Unidos. Una mujer de mediana edad dijo que, debido a que lleva rizos al estilo de los rastafaris y conduce un coche caro, la policía la detiene, hostiga y acusa del tráfico de drogas. Otra mujer habló de las redadas al estilo militar que apresaron a docenas de jóvenes en los multifamiliares de Harlem el junio pasado. Una joven mujer comenzó por decir que la brutalidad no afecta solamente a los hombres, sino a las mujeres también. Llena de emoción, contó que a los 11 años la policía la acusó falsamente y la metió en un infierno de albergues sociales y albergues estatales por varias semanas, antes de exonerarla. Un joven hombre habló sobre el hostigamiento constante de su generación. Otra mujer dijo que la policía la había golpeado con saña y luego la pusieron en aislamiento por unas semanas. Un momento muy poderoso se produjo cuando una joven se paró para decir que nunca había sido víctima de la policía, pero que vivía con un temor constante de lo que le pudiera pasar a su hermano y dijo que los interminables asesinatos de hombres negros “hacen que yo tema tener hijos, algo que he deseado toda mi vida”. Travis Morales señaló que la policía había obligado a los manifestantes a salirse de la calle con la amenaza del arresto, pero los policías pueden matar a negros y latinos y nunca ser arrestados, y dijo que esto nos enseña mucho acerca de este sistema, y por qué tenemos que llevar este nuevo movimiento para parar la brutalidad policial a alturas completamente nuevas, pero hacerlo como parte de la preparación para una revolución para eliminar todo este sistema. Un joven del Club Revolución también habló de la verdad de que votar, decirles a los jóvenes que se suban los pantalones y otras supuestas soluciones eran inútiles o peor que inútiles, y que se requeriría una “Revolución y Nada Menos”, para poner fin a estos ultrajes. Después de una media hora de estas denuncias contundentes, vinculadas una y otra vez a los crímenes conocidos como los asesinatos de Mike Brown, Ramarley Graham y tantos otros, y que el público confirmaba y apoyaba, la gente se reagrupó y marchó de regreso a la sede del gobierno estatal donde terminaron con el compromiso de seguir llevando las cosas a nuevas alturas, con los ojos puestos en el lunes 1º de diciembre, el día nacional de Salirse de la Escuela y del Trabajo para reclamar justicia para Michael Brown. Anteriormente, otra marcha en contra de la violencia del DPNY contra la juventud negra que también estaba en las calles invitó con entusiasmo al Club Revolución y sus partidarios a unírseles. Convocó a esta marcha el grupo “Stop the Urban Youth Violence” [Alto a la Violencia Juvenil Urbana]. Muchos de ellos se preocupan por la llamada violencia de “negros-contra-negros”, pero también por el asesinato de tantos jóvenes por la policía en las comunidades negras. El grupo incluyó a varios padres de familia de las víctimas del asesinato policial, entre ellos Juanita Young, Iris Báez y Hawa Bah, la madre de Muhamad Bah. También en el grupo se encontraba Queen Mother [Reina Madre] Blakely, la alcaldesa comunitaria de Harlem.

El grupo “Alto a la Violencia Juvenil Urbana” y el Club Revolución de Nueva York se unen en Harlem, 29 de noviembre.

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