El escuadrón de fusilamiento de la policía de Vallejo que ejecutó a Willie McCoy ha regresado al trabajo
¿¡Y qué ES su trabajo!?

Del Club Revolución-Área de la Bahía de San Francisco

| Periódico Revolución | revcom.us

 

El 28 de febrero, el abogado defensor de derechos civiles John Burris convocó una conferencia de prensa en Vallejo, California, la ciudad del Área de la Bahía con el más alto índice per capita de asesinatos a manos de la policía. También participando en la conferencia de prensa estaban víctimas de brutalidad policial y familiares de víctimas de asesinato policial por el Departamento de Policía de Vallejo (DPV). Docenas de personas se presentaron portando pancartas y fotos de sus seres queridos asesinados por la policía. Burris anunció una demanda en contra de la Ciudad de Vallejo, que dijo en parte: “El escuadrón de fusilamiento de seis personas le disparó al Sr. McCoy unas 25 veces. Las balas de los policías le impactaron al Sr. McCoy en la cabeza, el oído, el cuello, el pecho, los brazos, las manos, y la espalda. La operación entera, de principio a fin, se hizo chapuceramente…” 1.

Atroz. A sangre fría. ¿Pero chapuceramente? No. Los policías estaban haciendo su trabajo: persiguiendo y aterrando a jóvenes negros y latinos. Sí, desde una perspectiva humana —un enfoque humano de lidiar con un joven desmayado en su carro en el carril de Taco Bell—, NO hay razón alguna por el que Willie McCoy esté muerto. Pero desde la perspectiva porcina —la perspectiva del sistema que estos puercos imponen y defienden, un sistema que no tiene trabajo ni futuro para personas como Willie y solo los ve como bichos que hay que aplastar, como lo expresó alguien en la conferencia de prensa—, fue el pan de cada día: ¡vacaciones pagadas de 2 semanas para los seis policías, y luego absueltos para volver al trabajo!

Uno de los 6 puercos, Ryan McMahon, también asesinó a Ronnell Foster, de 32 años, el año pasado, a quien había detenido por “manejar una bicicleta de manera peligrosa”, disparándole con una pistola taser eléctrica, golpeándolo, antes de dispararle por la espalda cuando intentó huir. En la conferencia de prensa, Burris lo dijo de esta manera:

Algo está podrido en el departamento de policía de Vallejo. Uno siente que dentro del propio departamento existe una falta de apreciación, una falta de preocupación, que a nadie le importa la vida o el bien estar físico de la comunidad afroamericana. Hay muchos casos de personas detenidas injustamente, arrestadas injustamente, prohibidas grabar videos, todo lo cual es injusto. El departamento se porta como si fuera un ejército de ocupación, una fuerza militar de ocupación en esta comunidad, y ya no lo aguantamos más.

La oficina de John Burris en sí ha participado en más de 14 casos en contra del DPV en los últimos siete años, y él dijo que conoce de por lo menos 30 casos más de brutalidad policial del DPV en los últimos años. Algunos de esos incidentes fueron grabados en video, como la paliza de Dejuan Hall de 23 años por el DPV en 2017. Y la paliza sangrienta de un latino el año pasado. Y el video viral tomado por Adrian Burrell en enero que captó al puerco David McLaughlin apuntando una pistola a su primo y luego dándole una paliza ¡por haberlo filmado desde su propio porche! El mismo puerco McLaughlin que en 2017 persiguió a Jeffrey Barboa hasta Richmond, le chocó con el radiopatrulla y luego lo disparó 41 veces. Y podríamos seguir con muchos más. En 2012, el puerco de Vallejo Sean Kenney mató a 3 personas en 5 meses, y lo dieron un ascenso. En agosto de 2015, la mamá de Jimmy Brooks llamó a la policía para informar que su hijo estaba al borde del suicidio. Los policías le dieron una paliza, que le dejó con ambas piernas y un pie fracturados. En abril de 2016, Nickolas Pitt estaba sacando la basara de su apartamento cuando agentes de Vallejo lo encañonaron con sus pistolas antes de darle una paliza y arrestarlo. En enero de 2017, dos puercos de Vallejo le dispararon con taser al perro de Joe Ledesma en su hogar, y cuando Joe protestó le dispararon asimismo con taser y le dieron una paliza dejándolo con ambos brazos fracturados. Ese mismo mes, 3 policías de Vallejo pararon a Jason Anderson cuando estaba trabajando haciendo entregas de partes de carros. Le dispararon con taser múltiples veces, lo golpearon y patearon. También en enero de 2017, unos policías de Vallejo fueron a una fiesta donde hubo un altercado y mataron a balazos a Ángel Ramos de 21 años en su propio hogar. Los policías afirmaron que tenía una navaja y que estaba apuñalando a alguien. Pero la supuesta “victima apuñalada” no tenía heridas de navaja, y dijo que solo se dieron puñetazos y que nunca hubo una navaja. El fiscal de distrito se negó abrir cargos y lo dijo ¡un “homicidio justificado”!

Toda la tristeza y furia se colmó en la conferencia de prensa cuando los oradores denunciaron, muchos exigiendo que se hiciera justicia no solo para sus seres queridos, sino para todas las víctimas del terror policial. Es llamativo el hecho de que, en esta pequeña ciudad de 118.000 habitantes, muchas personas tenían relación con más de una víctima de asesinato policial, y muchos de ellos mismos habían sido maltratados por la policía.

Aquí está una de las hermanas de Willie en un mitin conmovedor frente al municipio de Vallejo ayer: “Ustedes no le dieron un chance”.

 

Alicia Saddler, hermana de Angel Ramos, de 21 años, muerto a manos del DP de Vallejo, hablando del vínculo entre ella y otras familias en duelo: “Gané a esta familia porque comparten el dolor de mi familia. Tienen un ser querido asesinado por la policía de Vallejo”.

 

Aquí está la familia de Ronell Foster, hombre no armado muerto el año pasado a manos de uno de los policías que le disparó a Willie McCoy. Dicen que varios familiares padecieron enfermedades a raíz de la pena y trauma por la muerte de Ronell: “Están matando a familias enteras”.

 

Enseguida de la conferencia de prensa, el equipo legal de Burris encabezó una breve pero airada marcha, en la que se coreaba: “¡Si no hay paz, no habrá justicia!” y “¡6 policías, 26 disparos!”.

Club Revolución-Área de la Bahía de San Francisco

En Vallejo con familias cuyos seres queridos fueron robados por el DPV. 1 de los 6 puercos que ejecutaron a #WillieMcCoy mientras DORMÍA también asesinó a #RonellFoster mientras HUÍA. Ahora todos los 6 han regresado al trabajo. ¡¿Y cuál ES su trabajo?! ¡Cazar y aterrar a jóvenes negros y latinos e indígenas!

 

Cuando la marcha regresó a la plaza en frente del municipio, varias jóvenes se plantaron frente a las cámaras y exigieron que se las escuchara: “Este fue in linchamiento”. “Esto tiene que parar”. Un miembro del Club Revolución empezó a agitar sobre por qué Estados Unidos JAMÁS fue grandioso y por qué no es posible reformar a este sistema, sino que hay que derrocarlo. También leyó la cita de Bob Avakian de Lo Basico, “El papel de la policía no es de servir y proteger a la gente, es para servir y proteger el sistema que gobierna sobre la gente”. Y retó a la multitud a ver que la única manera de parar esto es por medio de una revolución real. Y distribuimos entre la multitud la declaración del Club Revolución.

Mire este video de una joven de Vallejo y pregúntese: ¿HASTA CUANDO TIENE QUE DURAR ESTO? ¿A cuántos más asesinarán antes de que logremos despertarnos y organizarnos para una revolución real?

Que en paz descanse WILLIE MCCOY x LA VIDA DE LOS NEGROS IMPORTA

 

“No más generaciones de nuestra juventud, aquí o a través del mundo, cuyas vidas se acaban, cuyo futuro ya está sellado, que han sido condenados a una muerte temprana o a una vida de miseria y brutalidad, que el sistema ha destinado a opresión y al olvido incluso antes de que nazcan. Yo digo no más de eso”.

—Bob Avakian, Lo BAsico 1:13

 


1. Willie McCoy, un negro de 20 años, fue asesinado por la policía el 9 de febrero mientras dormía o estaba desmayado en su carro.  [volver]

Willie McCoy

 

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