Una semana de satanizar a los inmigrantes, azuzar a los fascistas:
Estados Unidos intensifica asaltos contra inmigrantes, se prepara para hacerlo más

| revcom.us

 

La semana pasada, el régimen de Trump y Pence anunció dos medidas que escalan significativamente el ataque del gobierno contra los inmigrantes y la inmigración, y preparan el terreno para mayores y más intensos ataques.

Suspensión de tarjetas verdes

El miércoles 22 de abril, Trump firmó una orden ejecutiva para suspender la otorgación de tarjetas verdes (documentos que hacen que inmigrantes sean residentes legales permanentes) para 358.000 personas en el extranjero. Muchas de ellas han esperado años para reunificarse con familiares en Estados Unidos, o empezar un nuevo trabajo o para estudiar. El profesor de derecho de la Universidad de Stanford, Lucas Guttentag, dijo que la orden de Trump, que suspende temporalmente toda inmigración de parientes, “no es nada menos que un intento de anular unilateralmente por decreto presidencial el sistema entero de inmigración judicial”.

Los fascistas, que quieren ver una suspensión inmediata de toda la inmigración, se enojaron cuando la orden de Trump no cumplía con todo lo que querían. Pero Stephen Miller, “alto asesor de política” de Trump y arquitecto de los ataques sistemáticos del régimen fascista contra los inmigrantes, le aseguró a una reunión de grandes empresarios partidarios del régimen que la orden es parte de una estrategia para poner fin a la inmigración. Dijo: “Lo primero y más importante que se tiene que hacer es cerrar la llave a la nueva inmigración laboral —misión cumplida— con la firma de la orden ejecutiva”. Un reportero del Washington Post que escuchó una grabación de lo que Miller dijo al grupo dice que Miller les dijo que lo que hizo Trump “va a dar paso al tipo de cambio a largo plazo de la sociedad estadounidense que él [Miller] venía propugnando desde hace años…”.

Esta medida de Trump constituye un salto cualitativo, un nuevo precedente, de los ataques contra la inmigración legal, que siempre ha sido una prioridad para los fascistas supremacistas blancos que buscan revocar y parar la creciente inmigración de los países de África, Asia y América Latina. En 2016, en una entrevista entre Stephen Miller y Steve Bannon, dos de los arquitectos de esta política y de su aplicación, Miller estuvo de acuerdo con Bannon cuando le preguntó: “¿No es que el corazón de este problema, el verdadero corazón, de lo que tenemos que resolver aquí, no es la inmigración ilegal?... Por horripilante que sea, y sí es horripilante, ¿no tenemos un problema? ¿Nos hemos hecho la gorda vista respecto a la inmigración legal que ha abrumado al país?” Esta medida abre las puertas y acelera las muchas restricciones contra la inmigración legal, que ha experimentado un precipitado descenso bajo Trump y su servicio de inmigración controlado por los fascistas.

Les niegan salvavidas a estudiantes internacionales y de DACA

Entonces, el 23 de abril, Betsy DeVos, secretaria fascista cristiana de Educación de Trump, anunció que la mayoría de los estudiantes internacionales que estudian en Estados Unidos (aproximadamente un millón de personas) y unos 400.000 jóvenes de DACA (los “soñadores”, llevados a Estados Unidos de criaturas o niños y criados aquí) no recibirán la subvención de emergencia para estudiar que el Congreso aprobó como parte del “paquete de rescate” de $2 trillones por el virus.

La orden de DeVos está desbaratando la vida de estos estudiantes, muchos de quienes ya han tenido que luchar para estar al tanto de la matrícula y otros gastos esenciales. Ahora, en medio de una crisis sin precedentes, les han negado ese salvavidas básico. Una mujer que estudia en la Universidad de Yale le dijo al New York Times que la universidad la presionó para que se regresara a Tanzania cuando cancelaron clases por la pandemia, diciéndole que habrá “muy pocas excepciones” para permitir que estudiantes internacionales se queden aquí. Pero la combinación de la orden de DeVos y las restricciones a la inmigración la han dejado “muy asustada si… el consulado de Estados Unidos decide permanecer cerrado por mucho tiempo y yo no pueda renovar mi visa y regresar a la escuela”.

Producto fascista de un repugnante sistema

Estos ataques se dieron poco después de que Estados Unidos en efecto cerró la frontera Estados Unidos-México y empezó a deportar las personas, incluso niños, apenas pisaban territorio estadounidense, sin siquiera una audiencia u otro procedimiento. Ahora se ha aprovechado de la crisis causada por la pandemia del coronavirus para realizar, hacer cumplir, e institucionalizar grandes ataques contra la inmigración legal y los jóvenes de DACA. Apenas se ha oído una mezquina queja por parte de los demócratas.

El régimen de Trump y Pence se apoya en las tradiciones estadounidenses de larga data de racismo y xenofobia (el odio a “extranjeros”) y ha lanzado constantes ataques contra los inmigrantes, usando esos ataques como ariete para avanzar su programa fascista entero. Ha llevado los ya salvajes y mortales ataques contra inmigrantes durante la presidencia de Barack Obama —el “deportador en jefe”— a nuevos niveles de terror. Ha militarizado la frontera con México a nuevos extremos de represión. Ha prohibido la inmigración de gente de muchos países mayormente musulmanes, denegrado y degradado a la gente de lo que Trump llama “países de mierda”, y les revocó a muchos de ellos el Temporary Protected Status (TPS, Condición de Protección Temporal). Anuló programas de asilo y “condición protegida” para muchos refugiados. Ha construido campos de concentración y encerrado a niños en jaulas para perros. Esta primavera se anticipa la decisión de la Suprema Corte sobre el intento del régimen de expulsar a los Soñadores de DACA.

Cuando Trump anunció por Twitter su intención de suspender la inmigración por medio de la tarjeta verde, dijo que lo hacía “A la luz del ataque del Enemigo Invisible, así como por la necesidad de proteger los empleos de nuestros GRANDES Ciudadanos Estadounidenses”. El “enemigo” que Trump señala en nombre de proteger a estadounidenses es en real muy visible para él y las chusmas fascistas que lo apoyan: “extranjeros”, gente que no es blanca, que hablan otros idiomas aparte del inglés.

Hay decenas de millones de personas en Estados Unidos que no quieren vivir en el mundo odioso que estos fascistas están creando. Todos nosotros tenemos que desarrollar con urgencia las formas para oponernos, resistir, y PARAR esta embestida fascista, ¡YA!


Manifestantes en la caravana de coches en Los Ángeles del 31 de marzo exigen la liberación de los inmigrantes en los centros de detención de California por la preocupación de que Covid-19 sea una sentencia de muerte.(Photo: AP)

Lo BAsico, de los discursos y escritos de Bob Avakian es un libro de citas y ensayos cortos que trata poderosamente las cuestiones de la revolución y la emancipación humana.

"No se puede cambiar el mundo sin conocer Lo BAsico".

Pida el libro AQUÍ

 

 

 

Consiga una e-suscripción gratuita a revcom.us:



Se necesitan: Voluntarios para revcom.us y Revolución

Envíenos sus comentarios.